
Desde hace semanas tengo una de esas agendas moleskine pero aún no la he puesto ni una letra. Sigo usando hojas perdidas, reversos de billetes de tren o avión y cuadernos de Otoño con casi todas las hojas arrancadas. Ahora todas esas notas duermen entre las hojas vírgenes de la moleskine.
No me atrevo a poner la primera letra pero sé que hablara de ti. Tengo la tentación de abrirla por la mitad y comenzar ahí mismo; sin ningún orden ni dirección, como siempre. Sin embargo, al tocar el papel olvido que decir, como cuando te veo y aún no te conozco ¿Por dónde debería empezar?
Seguro que aquello que escribas empezará por una letra, La letra, seguro. Es normal el miedo, si escribes en papeles arrugados siempre cabe la posibilidad de perderlos, extraviarlos y que queden borrados, dispersos en alguna parte. Olvidados. Si lo haces en una libreta, empezando de cero... la cosa es distinta. Aunque empezar con una letra (detrás de otra) suele ser una buena fórmula.
Llegué, no sé cómo.
Hola.
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Siempre es difícil dar el primer paso...