
-Tus promesas ya no valen nada, tú ya no vales nada César, ¿De verdad crees que voy a ser la niña tonta que perdona algo así? -María tomo aire mientras esbozaba una sonrisa y alzaba su dedo índice- Aunque me pongas los ojos tristes, aunque llenes el aire de tus palabras vacías; ni te voy a perdonar, ni te voy a decir que seremos amigos, mis amigos no traicionan creyéndose el más listo.
»Ese es tu problema César, te crees el más listo, crees que tus palabritas y caritas te libraran de todo, pues no, hoy no, conmigo no. Me quiero demasiado para dejarte hacerme esto.
» ¿Cuántas veces te ha funcionado el rollo este de chico melancólico sin auto control, que se lía sin querer con la primera que se le cruza? Que te haya funcionado una sola vez me parece increíble.
» Mirarte es aborrecer cada una de las veces que he prestado oído a tus mentiras, porque ahora sé que todas y cada una de tus palabras no son más que mentiras…
-Yo te queri…-Intento decir César
-Ni se te ocurra cortarme, te he dicho que me vas a escuchar y lo vas ha hacer, se han acabado tus mentiras, te has acabado tú. Lo peor es que me da pena que exista alguien tan incapacitado para amar a alguien. ¿Qué sera de ti ojitos guapos? Me da igual, si quieres un poco más de sinceridad no dudes en llamarme.
Cuando César me contó todo esto le explique que dentro de cinco años miraremos atrás y nos arrepentiremos de todas Marías que hemos dejado pasar. El me miró sonriendo y dijo “A esta María que se la quede Pacheco para defender Toledo, la rubia estaba muchísimo más buena”
(img via wonderlandcode831)