
Llego a tú cama alcoholizado apestando a fiesta y otras,
te pido dormir a tú lado
me despierto buscando ahogarme tu dulce humedad,
me jadeas lo que me odias,
me susurraras que la última vez que te encuentro,
sé que no es verdad pero sería lo mejor
así yo estaría solo
así tu serías feliz
me confieso en tu ombligo
me odio,
no merezco ningún
ni ninguna de las veces que me has perdonado
te quiero cada domingo a las 10, me olvido cada sábado a las 11.